Las consecuencias de la crisis inmobiliaria
Una crisis económica generalizada nos afecta a todos en mayor o menor medida, en nuestro trabajo y en nuestra vida cotidiana.
Pero la verdadera dimensión de la depresión en el sector inmobiliario la encontramos en casos concretos, reales, crudos como la vida misma, de personas que han invertido sus ahorros y sus esperanzas en viviendas que no terminan de construirse.
El caso de Martinsa-Fadesa y su promoción de viviendas en San Mateo de Gállego
Jesús Ruiz de Arriaga es uno de los cientos o miles de personas que apostaron por comprar dos viviendas en San Mateo de Gállego.
Martinsa-Fadesa era la promotora. Corría el 2 de junio del 2006 y, por entonces, nadie podía esperar que este gigante (la inmobiliaria) tuviera los pies de barro. En esa fecha Jesús depositó 123.000 euros de aval en Caixa Cataluña (la mitad al contado y la otra mitad en pagos mensuales).
Un dinero que le debería ser devuelto al comprador en el caso de que la construcción de las dos viviendas que quería comprar no se llevaran a efecto por parte de la inmobiliaria.
Hace apenas un mes dicha inmobiliaria presentó una solicitud de concurso de acreedores (suspensión de pagos) un expediente de regulación de empleo. Una cuarta parte de sus promociones en San Mateo de Gállego en La Joyosa ya estaba vendidas.
A partir de entonces, confusión, nervios y un "limbo de desconocimiento debido al incumplimiento de informar a los afectados, por parte de Martinsa-Fadesa", subraya el vicepresidente de la Asociación de Impositores de Bancos y Cajas (Adicae), Fernando Herrero.

Pero Jesús Ruiz no se rindió y tiene claro que va a pelear hasta el final. Es más, insta a todos los afectados -se estima que la inmobiliaria tiene proyectadas unas 4.000 viviendas en Aragón- a que actúen y denuncien si es preciso. En su caso, reclamó a Caixa Cataluña el dinero que entregó (123.000 euros), pero estos se niegan a devolverlo.
A su juicio, esta y otras entidades financieras "están negándose a pagar los avales porque no les conviene ya que luego quizá tengan problemas para recobrar de Martinsa-Fadesa".
Y ante esta situación, lo que le preocupa es que "nadie está denunciando y algunas entidades están llevando a cabo prácticas abusivas espeluznantes", asegura este afectado que próximamente acudirá al juez para que ejecute el aval. "El juez solo ha de mandar ejecutar algo que me corresponde".
Desde Adicae se indica que se puede reclamar la devolución si la inmobiliaria no ha conseguido la licencia de obras en el plazo de 12 meses.
El artículo completo se puede leer en el Periódico de Aragón: El drama diario del ‘pinchazo’ inmobiliario